lunes, 11 de marzo de 2013

La importancia de decir te quiero.

Alfonso era un niño muy bueno, generoso y simpático, creció con todas las comodidades que se le podía brindar.

Sus padres eran muy trabajadores y por tal razón no podían estar mucho tiempo con él y como recompensa a esa situación, le daban gusto en todo.

A medida que crecía, Alfonso, se preguntaba si era un buen hijo, porque sus padres nunca se lo dijeron.

Entonces, para saberlo decidió cambiar su actitud y se volvió malo, rebelde, agresivo y desobediente.

Alfonso esperaba que sus padres hablasen con el acerca de su cambio, pero no sucedió así; los padres en vez de hablar con el empezaron a hacerle más regalos, ellos no tenían tiempo, culpaban esta situación a su adolescencia.

Esta situación enfermó a Alfonso y lo postró en cama con una profunda depresión.

Una noche se le apareció una de las Hadas con la que él jugaba cuando era pequeñito y le preguntó:

  • Alfonso, porqué estas asi? Que te pasa? Si lo tienes todo!




Alfonso contestó:

  • No Hada linda, no tengo lo que yo quiero.
  • Pero que es lo que te falta?
  • Lo que me falta es algo tan simple, sencillo y fácil de dar. Lo que me falta es la palabra de mis padres, lo único que quiero saber es si soy buen hijo, si algún momento se sienten orgullosos de mi y lo mas importante quiero que me digan lo mucho que me quieren.
  • Pero Alfonso, eso lo deberías saber tú, por eso te dan todo.
  • Pera Hada, ni siquiera se dieron cuenta que cambie mi actitud, ellos no se dan cuenta si soy bueno o malo, si soy dócil o agresivo, si soy obediente o desobediente, nada, mas por el contrario me compraron mas cosas.
  • Alfonso, mi querido niño, duerme tranquilo y ponte bueno.

Entonces Alfonso se quedo dormido.

Cuando los padres consiguieron dormir, muy tarde claro, porque no se perdían ningún programa de la tele, el Hada se apareció en sus sueños y les dijo:

  • Hay veces que vale una sola palabra llena de amor que todos los regalos que le hacéis a Alfonso, él necesita saber si es un buen hijo, el quiere saber si le amáis, no necesita nada más. El está enfermo por falta de amor y por exceso de cosas materiales, antes de terminar el día y todos los días, díganle lo orgullosos que estáis de él y lo mucho que le amáis.

Y como si un despertador sonara, los padres de Alfonso despertaron angustiados, se contaron el sueño y como si tuvieran resortes saltaron de la cama y fueron al dormitorio de Alfonso, le llenaron de besos diciéndole lo orgullosos que estaban de él y lo mucho que le querían. Los tres lloraban de felicidad y les invadió un sentimiento de paz y amor que jamás habían sentido.

El Hada de Alfonso muy feliz se convirtió en un Ángel, claro era su Ángel de la guarda, que siempre estará con él protegiéndole.
A partir de ese día la familia organizó mejor su tiempo y nunca dejaron de decir lo mucho que se amaban y su felicidad fue colmada con la llegada de una hermosa niña.

Moraleja:

Nunca pierdas la oportunidad de decir “Te quiero” y lo importantes que son para ti tus seres amados, no dejes que sea demasiado tarde.




5 comentarios:

julia orozco dijo...

Bellísimo querida mía.

fus dijo...

Muy buena moraleja. Enhorabuena

un abrazo

fus

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

No me pierdo se bella oportunidad.
Te quiero
Con ternura
Sor.Cecilia

Irmãos de luz dijo...

Bienvenido:
http://alma-de-deus.blogspot.com/
Un Blog con alma!

MTeresa dijo...

Tan poco como cuesta decir
sencillamente lo que sale del corazón
y olvidamos la importancia
de ese regalo y la tristeza
del quien le falta.
Muy bonito cuento y moraleja,
un saludo