Imagen: Robert Campin - Anunciación
Despierta, Señor nuestros corazones;
se han dormido en cosas triviales
y ya no tienen fuerza para amar con pasión.
Despierta, Señor; nuestros sueños;
se ha apagado con pobres ilusiones
y ya no tiene razones para esperar.
Despierta, Señor, tu palabra nueva,
que nos libere de tantos anuncios y promesas
y nos traiga tu claridad evangélica.
Despierta, señor, tu fuego vivo.
Acrisólanos por fuera y por dentro
y enséñanos a vivir despiertos.


